Precios del crudo se mantendrían estables este año

De acuerdo a un sondeo, realizado por Reuters, los precios del crudo se mantendrían estables este año y el próximo debido a mayores producciones de la OPEP y de Estados Unidos, las cuales cubrirían la creciente demanda que encabeza Asia y ayudaría a compensar déficit en el suministro de Irán y otros exportadores.

Así, según esta consulta a 44 economistas y analistas, se concluyó que el Brent promediaría los US$ 72.87 por barril en 2018, 29 centavos por sobre los US$ 72.58 que se proyectaban en la encuesta del mes pasado y superando el promedio de US$ 71.68 en el año a la fecha.

“Los futuros del crudo en Estados Unidos promediarían los US$ 67.32 el barril en 2018. La cifra se compara con los US$ 66.79 que se anticipaban el mes pasado y el promedio de US$ 66.16 en lo que va de este año. Asimismo, es el décimo mes consecutivo que los analistas suben sus proyecciones para los precios del crudo. Esperamos que los precios se mantengan en general dentro de un rango acotado en el segundo semestre de 2018 y en 2019”, afirmó Cailin Birch, analista de Economist Intelligence Unit.

“Por una parte, una producción robusta de esquisto en Estados Unidos y la preocupación del mercado sobre la agudización del conflicto comercial entre Estados Unidos y China ayudarán a mantener contenidos los precios”, indicó la analista.

“Por otro lado, el reciente declive en los inventarios globales hará que los precios sean más sensibles a cualquier riesgo geopolítico, lo que evitará que los precios declinen mucho desde los niveles actuales”, agregó.

En junio, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y aliados externos acordaron elevar su oferta para cubrir una demanda global cada vez mayor. Sin embargo, el grupo no especificó un objetivo claro para el aumento del bombeo.

Analistas afirman que las sanciones de Estados Unidos contra Irán que empiezan a regir más adelante este año provocarán un declive en las exportaciones de 500.000 a 1 millón de bpd y apoyarán los precios. Pero también suponen que la tensión en las relaciones comerciales globales podrían dañar la demanda.

Los expertos mantuvieron su expectativa de que Asia siga siendo el principal conductor de la demanda. Proyectan que en 2018 y 2019 la región aportará una demanda adicional de entre 800.000 y 900.000 bpd.