La importancia de priorizar la energía renovable

Solo 2.7 % en el Perú, la energía proviene de fuentes renovables no convencionales. Una mayor diversificación será imperativa para el 2021, de lo contrario, economía y medio ambiente se dañarían.

Chile, Colombia y Ecuador proyectan que, para el 2025, el 20% de su matriz energética deberá estar basada en energías renovables no convencionales (eólica, solar, geotérmica, entre otras).

Por lo que Perú aún mantiene una meta más para los próximos cinco años: el 5%; un número que, sin embargo, tampoco alcanza. Y es que la producción a través de estas fuentes era de 2,7% a finales del 2017, según la Sociedad Peruana de Energías Renovables (SPR).

Juan Coronado, presidente de la Sociedad Peruana de Energia Renovable indicó, “Somos unos de los países con mayor potencial para desarrollar este tipo de energía, pero no lo estamos aprovechando. Tenemos un sistema pro energía fósil muy contaminante que hemos priorizado durante años”.

En este contexto, la rentabilidad de un proyecto de energía limpia actualmente no está garantizada. “Es difícil competir con la generación basada en gas, que tiene bajo costo y una estructura de mercado con regulación favorable”.

Ante esta situación, tanto la SPR como Enel Green Power Perú (EGPP), uno de los principales actores del sector eléctrico del país, coinciden en que a partir del 2021 el Perú requerirá necesariamente de nuevas fuentes de generación energética.

“La demanda de energía va a aumentar considerablemente. Si no diversificamos las fuentes, vamos a tener que usar nuestras reservas de petróleo, lo que es altamente contaminante y, además, tiene un alto precio”, indica Coronado.

Con 68 millones de toneladas de CO2 producidas anualmente, el Perú se ubica en el puesto 50 entre los 220 países que más emiten estas partículas, según el Global Carbon Atlas. En Sudamérica, Ecuador (66), Bolivia (87), Uruguay (116) y Paraguay (124), se encuentran ubicados en una posición más sana dentro de esta lista.