Alertan riesgo de descalce en financiamiento de Refinería de Talara

Contraloría alerta de un descalce en la terminación de los dos contratos de construcción de la Refinería de Talara. Esto generaría un sobrecosto de casi US$ 1.3 millones por día de retraso. Por su parte, Petroperú aclara sobre el mismo.

Prevén riesgos en el tercer financiamiento parcial del Proyecto de Modernización de la Refinería de Talara (PMRT). La Contraloría General identificó dos riesgos principales en el préstamo de US$ 1,300 millones sin garantía del Estado, que Petroperú aprobó emitir con la entidad española CESCE en noviembre del año pasado.

Dicho préstamo (a reembolsarse en 20 años) está dirigido a financiar parcialmente la construcción de los dos componentes faltantes en la nueva Refinería de Talara: las Unidades Auxiliares (UA) y los Trabajos Complementarios (TC), que se terminarían de construir en octubre del 2020.

Por ello, como la Contraloría plasma en el cuarto Informe Previo que elabora sobre el cierre financiero del PMRT, hay un primer riesgo identificado de un posible incremento financiero a raíz de un descalce en los plazos de los dos contratos que ahora maneja Petroperú; y un segundo riesgo de incremento de costos no precisados en los que incurriría la Refinería al momento de operar.

Asimismo, el 30 de enero pasado, Petroperú firmó un segundo contrato de EPC con el consorcio Cobra-CSL para la construcción de los dos componentes faltantes. Estos culminarían en octubre del 2020 (en 32 meses), de no mediar incorporación de partidas adicionales y el retraso del inicio de operaciones del PMRT.

Por ello, la Contraloría prevé un riesgo de descalce en el plazo de culminación del primer y segundo contrato de EPC. Esto acarrearía sobrecostos de casi US$ 1.3 millones por día, según cálculos del mismo Petroperú.

“Que uno no esté listo a tiempo y el segundo contrato no, significaría un riesgo para la oportuna y programada puesta en operación del proyecto en general”, indicó Luis Alonso Robas , gerente de Control previo y Proyectos de inversión de la Contraloría.

La complejidad en la construcción del primer componente (Obras Principales) determinará que, pese a llevar un avance de 67%, culmine dos meses después que el segundo componente (Unidades Auxiliares) y el tercero (Trabajos Complementarios), que iniciaron su construcción el 8 de febrero pasado.

“Estos 32 meses son clave para que ambas unidades, estén a tiempo. Petroperú ha identificado un costo adicional de US$ 1,274,000 por día de retraso”, resaltó Luis Robas.

El segundo riesgo está relacionado a los costos operativos que el contratista precisará en dos documentos no entregados por el consorcio Cobra-SCL ya que se encuentra dentro del plazo establecido.

Estos documentos son el Cronograma de pagos (entregable a 50 días de firmado el contrato) y el Plan para Ejecutar el Proyecto (a 60 días de la firma). En este último se incluyen los estudios de Ingeniería de Detalle, que especifican los costos que tendrán para operar las 19 unidades auxiliares y 19 trabajos complementarios, desde el primer día de operación.

“Hoy, no tenemos Ingeniería de Detalle, ni un Cronograma sincerado al 100%. Ergo, no se pueden determinar con certeza los costos operativos que son los que soportarían la infraestructura, la inversión pura”, dijo Luis Robas.