Gasoducto Sur Peruano será cofinanciado por el Estado

Gonzalo Tamayo, ministro de Energía y Minas, indicó que el Estado peruano tendrá que cofinanciar el proyecto del Gasoducto Sur Peruano, luego que el Congreso anulara la subvención (Red de Garantía Principal) que pagaban todos los peruanos en los recibos de luz.

En orden para que el Gasoducto Sur Peruano (GSP) pueda finalizar, se deberá convertir en una obra tipo Asociación Público – Privada (APP). De esta forma, se garantizará su viabilidad financiera y, por lo tanto, también la relicitación de la obra en el primer trimestre de próximo año.

“Habrá cofinanciamiento del gasoducto. ¿Por qué? Recuerden que el ducto estaba financiado con un cargo a las tarifas eléctricas que todos pagábamos. El Congreso eliminó esa medida. Ahora tenemos que buscar alguna herramienta que asegure el financiamiento del gasoducto. En el Estado la única otra herramienta que tenemos es recurrir a un esquema de cofinanciamiento”, señaló el ministro.

Con la aprobación de una partida presupuestal por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se hará viable el proyecto desde el punto de vista financiero. Actualmente, aún no se ha definido cuánto tendrá que aportar el Estado peruano.

Para realizar todos estos cambios, se ha determinado crear un Comité Especial en la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión). Ese grupo tendrá tres miembros a los que se les encargará definir con claridad el monto de cofinanciamiento, si es conveniente cambiar el esquema del gasoducto y si amerita modificar el costo del GSP.

En el modelo elaborado por el consorcio Gasoducto Sur Peruano que involucra a Enagás, Graña y Montero y Odebrecht solo se asegura el ducto principal de más de 1000 kilómetros entre la selva de Cusco e Ilo, Moquegua, y los ramales a La Convención y Cusco. No considera tuberías a las otras regiones; estas deben ser licitadas en forma independiente.

El precio del proyecto es de 7 mil 324 millones de dólares. El megaproyecto fue concebido para traer el gas de Camisea a las regiones de Cusco, Arequipa Tacna y Moquegua. Hasta mediados de 2016, cuando se frenó la obra, el concesionario había conseguido un avance del 35%. Actualmente, las tuberías que fueron tendidas están empezando a oxidarse por falta de mantenimiento.

Sin suministro

En caso el gasoducto sureño llegue a ser concluido no podrá abastecer con el gas de Camisea a las regiones de sur porque el Gobierno no ha garantizado las reservas para transportar hacia estas regiones.

El congresista Armando Villanueva mencionó que, según algunos cálculos, para que el ducto sureño cumpla la demanda del sur por 30 años hace falta por lo menos 4 trillones de pies cúbicos (TCF, por sus siglas en inglés) de gas.

Tamayo refirió que en el Lote 58 se halló el año pasado casi 4 TFC.